Todos hemos visto alguna vez una habitación vacía y hemos pensado: “Aquí hay potencial… pero ahora mismo da un poco de eco, ¿no?”. Pues bien, este es uno de esos casos gloriosos en los que un espacio desnudo pasa de “piso recién entregado” a “hogar con personalidad y mucha chispa”. Y sí, la iluminación ha tenido mucho que ver. Muchísimo.

El antes: paredes bonitas… y poco más

El punto de partida era un espacio amplio, elegante, con un suelo de madera espectacular y molduras de las que te hacen decir “esto pide algo bueno”.
Pero estaba vacío. Muy vacío.
Sin puntos de luz con carácter, sin zonas definidas, sin esa sensación de hogar vivido. Todo correcto, todo bonito… pero plano. Como un escenario sin actores.

Aquí la luz era simplemente funcional (o directamente inexistente). Y ya sabes lo que decimos siempre: un espacio sin una buena iluminación es como un café sin cafeína. Puede gustarte, pero le falta emoción.

Salon comedor decoracion con lamparas de luz vintage

El después: magia, calidez y un toque vintage muy bien entendido

Y entonces llegó la transformación.
Muebles bien elegidos, textiles que aportan confort… y dos protagonistas absolutos que han cambiado por completo la narrativa del espacio:

Lámpara colgante Borja

Colocada en el centro, esta lámpara colgante de luz vintage se convierte en el corazón visual de la estancia.
Sus globos iluminan de forma envolvente, creando una atmósfera acogedora sin perder elegancia. Tiene ese aire retro sofisticado que no grita, pero tampoco pasa desapercibido.

Ver aquí el modelo Borja. 

Lámpara de pie Yone

La Yone es el complemento perfecto.
Aporta luz ambiental, define una zona de descanso y añade verticalidad al conjunto. Su diseño vintage encaja como un guante en este espacio clásico renovado, creando contraste sin romper la armonía.

Ideal para tardes de lectura, charlas largas o simplemente para disfrutar del ambiente cuando no apetece encender “la grande”. Ver aquí.

Consejos prácticos para copiar este cambio en casa

  • No tengas miedo a mezclar lo clásico con lo vintage: molduras + lámparas con personalidad = éxito asegurado.

  • Define zonas con luz, no solo con muebles. Una lámpara de pie puede delimitar un rincón sin levantar muros.

  • La luz cálida es tu aliada si buscas hogar, confort y esa sensación de “me quedo un rato más”.

  • Invierte en una lámpara protagonista: una buena colgante puede transformar todo el espacio sin necesidad de mil cambios.

0
(Visto 16 veces, 16 visita(s) de hoy)

Deja un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *